Otaku en la Fundación Klemm
El término Otaku proviene de la expresión O (artículo honorífico) y taku (que significa casa); describe a una persona que se encierra gran parte del tiempo por su fanatismo por algún hobby. Hoy en día es el término generalizado que se utiliza para definir a alguien obsesionado o muy especializado en un tema en concreto, principalmente a los fanáticos del manga y del animé y a los amantes de la tecnología.
Anime es el término que agrupa a los dibujos animados de procedencia japonesa. Manga es la palabra japonesa que designa a la historieta en general, se traduce literalmente como dibujos caprichosos o garabatos.
Un anime presenta, tanto en la trama como en la apariencia física de los personajes que lo protagonizan, diferencias sustanciales respecto de las animaciones clásicas. Sus historias abordan problemáticas que pueden ir desde el existencialismo, la amistad, el sexo, la ecología, hasta temáticas demográficas, políticas y científicas. La realidad es el motor de muchas de esas historias, entremezcladas con la fantasía y lo sobrenatural como agentes motivadores y desencadenantes. No trata de un género específico, sino que puede incluir y mezclar comedia, drama, acción, terror, ciencia ficción, crítica social u otros elementos.
Otaku la exhibición, propone poner en relieve ciertas influencias visibles que la tendencia tiene en las obras de algunos de nuestros artistas, muchos de ellos con marcados puntos de partida en la temática para la producción de sus imágenes.
Con la curaduría de Patricia Rizzo, se presentan obras de Maximiliano Aduki, Ernesto Arellano, Fabián Bercic, Martín Di Paola, Flavia Da Rin, Estanislao Florido, Sebastián Guajardo y Mercedes Vasquez.




















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